Hay eventos de marca que no engañan a nadie. Sabes a lo que vas antes de entrar: cámaras alineadas, gente probando objetivos con cara de concentración y algún discurso sobre “innovación” que podrías haber leído perfectamente desde casa. Cambias el sofá por un stand y listo.
Fujikina juega en esa liga… pero lleva un tiempo intentando salirse un poco del guion. No porque haya dejado de ser un evento de Fujifilm —eso sigue ahí, bien visible— sino porque parece empeñada en que todo no gire solo alrededor del producto. Y eso, dentro de este sector, ya es bastante.
Porque sí, hay cámaras. Muchas. Y objetivos. Y todo lo que esperas encontrar. Pero también hay otro discurso en paralelo que insiste en hablar de fotografía en lugar de hablar solo de equipo. Inspiración, proceso, mirada… palabras que funcionan muy bien en un programa, pero que luego tienen que sostenerse cuando sales a la calle con la cámara. Ahí es donde realmente se ve si todo esto tiene sentido… o se queda en decoración.
Antes de que empiece, ya ha empezado
Lo curioso es que Fujikina no arranca el día que abre puertas. Lleva días funcionando en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid con las exposiciones previas, y aquí es donde empieza a verse si hay algo más que marketing.
Por un lado está Lo que nace, dentro de PHotoESPAÑA 2026, con Matías Costa tirando de archivo, memoria y ese tipo de cosas que rara vez caben en una campaña publicitaria. Por otro, la colectiva de Fujikina con nombres como Samuel Aranda, Estela de Castro o Toni Amengual.
No es casual. Es una forma bastante directa de decir: “vale, sí, vendemos cámaras… pero también nos interesa lo que se hace con ellas”. Luego cada uno decide si se lo cree o no.
García-Alix, o cómo descolocar el ambiente
Y aquí viene el momento en el que el evento se pone interesante de verdad.
Porque meter a Alberto García-Alix en este contexto es jugar un poco a romper tu propio discurso. Su conferencia, La ausencia como estímulo, no es precisamente contenido amable ni fácil de digerir. Es una conferencia visual, con 68 imágenes y bastante carga personal.
No es lo que esperas ver en un evento de marca. Y probablemente por eso funciona.
Porque mientras todo alrededor habla de inspiración en términos bastante genéricos, aquí aparece alguien que te recuerda que la fotografía también tiene partes incómodas, contradictorias y, a veces, poco vendibles.
Charlas que no intentan enseñarte a “mejorar tus fotos”
El programa de conferencias y keynotes tiene nombres reconocibles: Nerea Garro, Samuel Aranda, Estela de Castro, Joan Vendrell…
Pero lo interesante no es quién sale, sino de qué se habla. O mejor dicho, de qué no se habla.
Aquí no hay demasiadas recetas rápidas ni promesas de “llevar tu fotografía al siguiente nivel”. Hay procesos, dudas, proyectos que salen bien y otros que no tanto. Que es bastante más útil, aunque venda menos.
Luego sí: cámaras, botones y esa parte inevitable
Después de todo ese discurso, llega el momento de la verdad: el Touch & Try.
Y aquí Fujifilm hace lo que sabe hacer. Pone sobre la mesa desde la Fuji X100 VI hasta la serie GFX, deja que lo pruebes todo y cruza los dedos.
Funciona. Porque por mucho que hablemos de narrativa visual, todos sabemos cómo acaba esto: coges una cámara, miras por el visor y decides si te encaja o no. Todo lo demás es secundario.
Lo que pasa fuera del programa oficial
Photowalks, workshops, live shootings… esa parte del evento que no sale tanto en la nota de prensa pero que, en realidad, es donde ocurren más cosas.
Sales a hacer fotos con desconocidos, acabas hablando más de lo esperado, comparas equipos, discutes sobre cosas que no tienen nada que ver con la técnica… y cuando te quieres dar cuenta, llevas horas metido en algo que se parece bastante a disfrutar de la fotografía.
¿Evento de marca o algo más?
Aquí es donde cada uno tendrá su respuesta. Fujikina es, evidentemente, un evento de Fujifilm. Hay producto, hay estrategia y hay intención de marca. Nada nuevo.
Pero también hay un intento bastante claro de construir algo alrededor de eso. Algo que no dependa únicamente de la siguiente cámara que toque presentar.
¿Funciona? A ratos. ¿Es creíble siempre? No del todo. ¿Es más interesante que el típico evento de “mira qué sensor”? Bastante.
Dos días para ver de qué va todo esto
El 23 y 24 de mayo no van a cambiar la fotografía. Tampoco hace falta.
Pero sí sirven para ver hacia dónde se está moviendo parte del sector. Menos obsesión por el equipo —al menos en el discurso— y más interés por lo que pasa alrededor.
Luego ya decides si vas por las cámaras, por las charlas… o simplemente por ver si todo esto tiene sentido cuando sales a la calle a hacer fotos.
Nacido en los 80 y criado entre carretes y sarcasmo. Fotógrafo profesional y especialista en comunicación y marketing de contenidos. En 2020 lanzó Fujiadictos y en 2025 creó Full Frame Foto, un proyecto donde la fotografía se cuenta sin filtros y con la mala leche justa.