Hace falta cierta valentía para lanzar una cámara en 2026 y presumir precisamente de todo lo que no tiene. Sin pantalla, sin visor, de puro estilo minimalista. Y con más aire de gadget que de cámara.
Y no, no hablo de una cámara de 8.000 euros pensada para cuatro puristas con guantes de piel. Hablo de la Godox C100, la primera cámara de Godox. Un pequeño modelo de apenas 30 euros que, sorprendentemente, tiene una de las filosofías más curiosas que hemos visto este año.
Un visor transparente en lugar de una pantalla
Lo primero que llama la atención de la Godox C100 es su diseño. Con apenas 65 gramos de peso y unas dimensiones de 104 × 72 × 19 mm, parece más un accesorio tecnológico que una cámara convencional.
La mitad superior del cuerpo está ocupada por un gran visor transparente que permite encuadrar directamente la escena. Pero aquí está la diferencia respecto a otras propuestas similares: no es simplemente una lámina de plástico.
Godox ha integrado un panel transparente con más del 50 % de transmisión de luz que muestra información útil en tiempo real. Sobre ese visor aparecen las líneas de encuadre, la batería, el contador de fotografías y distintos parámetros de disparo, algo que convierte una idea aparentemente extravagante en un producto bastante más funcional.
Desde la parte trasera es posible modificar los ajustes mediante un pequeño conjunto de botones físicos.
No, no es una Leica. Y compararla sería bastante absurdo.
Es inevitable que algunos vean una cámara sin pantalla y piensen inmediatamente en la Leica M11-D, pero la comparación termina prácticamente ahí.
Sí, ambas eliminan la pantalla trasera para obligarte a centrarte en hacer fotografías en lugar de revisarlas continuamente. Pero poco más tienen en común.
La Leica es una cámara telemétrica de más de ocho mil euros pensada para un fotógrafo muy concreto. La Godox C100 es un dispositivo de unos 25 o 30 euros diseñado para divertirse, experimentar y recuperar esa sensación de disparar sin saber exactamente qué ha salido hasta llegar a casa.
Compararlas tendría el mismo sentido que enfrentar una bicicleta urbana con un coche de Fórmula 1 simplemente porque ambos tienen ruedas.
Una cámara para apuntar y disparar
Godox explica que la filosofía de la C100 consiste en “observar, sentir y disparar”, evitando la costumbre de revisar cada fotografía inmediatamente después de hacerla.
Es un discurso que llevamos escuchando bastante tiempo, pero en este caso el propio diseño obliga realmente a hacerlo.
La cámara permite fotografiar en varios formatos de imagen (16:9, 4:3, 3:2 y 1:1) y adapta automáticamente las guías visibles en el visor transparente según la relación de aspecto elegida.
Además incorpora algunas funciones curiosas que amplían ligeramente su utilidad.
También funciona como fotómetro para fotografía analógica
Uno de los detalles más inesperados es que la Godox C100 incorpora función de medición de luz.
La cámara es capaz de leer la luminosidad de la escena y calcular una exposición aproximada, por lo que también puede utilizarse como un pequeño fotómetro para quienes siguen fotografiando con película.
Conexión USB-C y tarjetas microSD
La Godox C100 utiliza tarjetas microSD de hasta 128 GB para almacenar fotografías y vídeo.
También incorpora conexión USB-C, que sirve tanto para cargar la batería como para conectar directamente la cámara al ordenador o al teléfono móvil mediante OTG y transferir rápidamente las imágenes.
La autonomía anunciada ronda 1,5 horas de grabación continua de vídeo, por lo que haciendo únicamente fotografías debería ofrecer una duración bastante superior.
Eso sí, Godox no ha publicado todavía información sobre el sensor, la resolución de las imágenes ni las especificaciones de vídeo. De hecho, algunos archivos mostrados durante la presentación apenas ocupan unos pocos cientos de kilobytes, por lo que nadie debería esperar una calidad de imagen especialmente elevada.
Nacido en los 80 y criado entre carretes y sarcasmo. Fotógrafo profesional y especialista en comunicación y marketing de contenidos. En 2020 lanzó Fujiadictos y en 2025 creó Full Frame Foto, un proyecto donde la fotografía se cuenta sin filtros y con la mala leche justa.