DJI acaba de hacer algo muy DJI: presentar una cámara… y empezar a enseñar la siguiente prácticamente antes de que termine de asentarse la anterior.
Porque apenas ha pasado un mes desde el lanzamiento de la DJI Osmo Pocket 4 y la compañía ya ha empezado a mover oficialmente el teaser de la nueva DJI Osmo Pocket 4P. Una versión “Pro” que mantiene el mismo cuerpo compacto y el mismo gimbal de tres ejes, pero añade algo bastante interesante: una segunda cámara teleobjetivo.
Y sinceramente, viendo hacia dónde va el mercado del vídeo de bolsillo, era bastante cuestión de tiempo.
La DJI Osmo Pocket 4P apunta directamente a los creadores obsesionados con el plano cerrado
El teaser deja bastante claras varias cosas. La primera: DJI no quiere tocar demasiado lo que ya funciona. El cuerpo parece prácticamente idéntico al de la Osmo Pocket 4 normal, incluyendo la pantalla giratoria de 2 pulgadas y los nuevos botones físicos añadidos en esta generación.
La diferencia importante está arriba. La nueva Osmo Pocket 4P incorpora un segundo módulo de cámara junto al sensor principal de 1 pulgada. Y aunque DJI todavía no ha dado especificaciones completas, sí ha dejado ver un detalle bastante revelador: la óptica “3X”.
Todo apunta a un teleobjetivo equivalente aproximado a 70 mm, pensado para retrato, planos comprimidos y ese tipo de imagen mucho más cinematográfica que los creadores de contenido llevan tiempo intentando sacar de cámaras cada vez más pequeñas.
Porque al final ese es el verdadero movimiento aquí. No se trata solo de meter otra lente porque sí. Se trata de convertir la Pocket en algo menos “cámara de vlogging” y bastante más cercano a una pequeña herramienta narrativa de bolsillo.
DJI parece haber entendido algo importante antes que muchas marcas
Durante años este tipo de cámaras compactas vivían prácticamente atadas al ultra gran angular permanente. Todo era grabarse andando, selfies con fondo enorme y vídeos que parecían grabados desde la perspectiva de un pez ligeramente ansioso. Pero el lenguaje visual del contenido está cambiando.
Cada vez hay más creadores intentando conseguir imágenes con más profundidad, más separación de planos y menos aspecto de cámara de acción pegada a la cara. Y ahí un teleobjetivo tiene muchísimo sentido.
Porque un 70 mm equivalente cambia completamente cómo se ve una escena. Comprime fondos, mejora el retrato, permite aislar sujetos y da una sensación mucho menos agresiva visualmente que el típico angular extremo.
Y además llega en un momento donde Insta360 también está preparando cámaras similares con doble focal. Así que aquí no parece casualidad. Parece una respuesta bastante directa.
El verdadero reto será mantener la calidad entre cámaras
La gran duda no está tanto en el teleobjetivo en sí, sino en el sensor que llevará detrás.
El módulo principal seguirá utilizando un sensor de 1 pulgada, probablemente muy parecido al de la Pocket 4 normal. Pero cuesta imaginar que DJI consiga meter otro sensor tan grande dentro de un cuerpo tan pequeño para la cámara tele.
Y ahí es donde este tipo de productos suelen empezar a enseñar las costuras. Porque añadir una segunda cámara queda muy bien en marketing. El problema aparece cuando una de las dos empieza a verse claramente peor que la otra. Especialmente en baja luz, rango dinámico o color.
Aun así, viendo lo agresiva que está siendo DJI últimamente en vídeo portátil, cuesta pensar que la Pocket 4P vaya a ser simplemente un truco visual para la hoja de especificaciones.
DJI ya ha confirmado presentación oficial
La compañía presentará oficialmente la DJI Osmo Pocket 4P el próximo 14 de mayo durante un evento en Cannes.
Y aunque todavía no hay precio ni fecha definitiva de lanzamiento, el mensaje detrás del teaser es bastante claro: DJI quiere que la Pocket deje de parecer solo una cámara para vlogs rápidos y empiece a entrar en terrenos bastante más serios.
Nacido en los 80 y criado entre carretes y sarcasmo. Fotógrafo profesional y especialista en comunicación y marketing de contenidos. En 2020 lanzó Fujiadictos y en 2025 creó Full Frame Foto, un proyecto donde la fotografía se cuenta sin filtros y con la mala leche justa.