El 7Artisans 135mm f/1.8 AF para Nikon Z toca una de esas fibras muy concretas del fotógrafo al que le gusta el retrato. Porque un 135mm luminoso tiene algo especial: esa capacidad de separar al sujeto del fondo de forma casi obscena, comprimir planos y convertir una escena cualquiera en algo bastante más elegante o dramático de lo que realmente era unos segundos antes.
El problema suele llegar cuando miras precios. Entre los 135mm f/1.8 existe cierta tradición de pedirte cantidades de dinero que obligan a pestañear dos veces antes de abrir la cartera. Por eso este nuevo 7Artisans me parece interesante incluso antes de ver pruebas: promete entrar en uno de los territorios más apetecibles del retrato full frame por menos de 700 euros.
Y claro, aquí aparece la pregunta inevitable. ¿Va a jugar en la misma liga que un Nikkor Z 135mm f/1.8 S Plena? Evidentemente no parece ir por ahí la historia. Lo realmente interesante es otra cosa: cuánto necesita gastarse un fotógrafo para conseguir ese look de retrato largo, bokeh exagerado y compresión brutal que hace tan adictiva esta focal.
Una bestia del bokeh… al menos sobre el papel
Lo primero que llama la atención aquí no es solo el precio. También las intenciones.
7Artisans no parece haber querido hacer un 135mm f1.8 AF barato sin más. Sobre el papel, el objetivo apunta bastante alto. Lleva una construcción óptica compleja de 16 elementos repartidos en 13 grupos, incluyendo seis lentes ED de baja dispersión y cinco elementos de alto índice de refracción pensados para mantener a raya aberraciones cromáticas, mejorar contraste y soportar sensores muy exigentes sin deshacerse en las esquinas.
Pero siendo sinceros, nadie piensa primero en aberraciones cromáticas cuando oye “135mm f/1.8”. Aquí la palabra importante es otra: bokeh.
El objetivo utiliza un diafragma de 12 palas, algo que normalmente suele traducirse en fondos especialmente suaves, desenfoques más circulares y transiciones agradables entre planos. Traducido al idioma retratista: fondos derretidos y esa sensación de aislamiento visual que hace que muchas imágenes parezcan bastante más caras de lo que realmente fueron.
Y sí, seguramente habrá quien abuse muchísimo de esto. Como siempre ocurre con un 135 luminoso.
Nikon Z 135mm f/1.8 S Plena
Un objetivo pesado y probablemente nada discreto
Ahora bien, esto no tiene pinta precisamente de objetivo ligero para salir a pasear alegremente. 7Artisans ha construido aquí algo bastante contundente. El cuerpo es metálico, fabricado en aluminio, y el conjunto supera ligeramente el kilo de peso. Más de un kilo de cristal y metal colgado del cuello que probablemente te recuerde constantemente que llevas algo serio encima.
La focal tampoco ayuda precisamente a la discreción. Un 135mm ya impone cierta distancia con el sujeto, y si encima le sumas un diámetro considerable, filtros de 82 mm y un tamaño generoso, no parece exactamente el tipo de objetivo que pase desapercibido.
Aun así, hay detalles interesantes. El enfoque es interno, el motor STM promete autofocus silencioso y relativamente rápido tanto para foto como vídeo, incluye dos botones de función configurables y un anillo de control personalizable. Además, incorpora algo que me parece bastante inteligente: un puerto USB-C directamente en el cuerpo para actualizar firmware sin historias raras ni accesorios propietarios.
La parte interesante no es solo el objetivo: es Nikon Z
Hace apenas unos días hablábamos de todo el ruido alrededor de Nikon y aquella sensación un poco dramática de que media comunidad estaba ya preguntándose si la marca estaba poco menos que a punto de desaparecer o venderse al mejor postor.
Porque cuando empiezan a aparecer terceros ambiciosos alrededor de un sistema, normalmente significa algo bastante sencillo: hay mercado.
Nadie desarrolla un 135mm autofocus full frame relativamente complejo para una montura donde no ve usuarios suficientes. Igual que pasó con Viltrox, Samyang o Tamron, la llegada de ópticas como esta dice bastante sobre el estado real del ecosistema Z.
De hecho, probablemente una de las mejores noticias para Nikon en estos últimos años no han sido solo cámaras como la Nikon Z8 o la Zf. También ha sido dejar de parecer un sistema donde faltaban demasiadas piezas y empezar a convertirse en un ecosistema donde hay alternativas, competencia y opciones algo menos prohibitivas.
El detalle incómodo para Nikon
Porque claro, aquí llega la parte divertida. Nikon tiene el espectacular Nikkor Z 135mm f/1.8 S Plena, que es probablemente una de las mejores ópticas de retrato que ha fabricado en muchísimo tiempo. También una de las más caras.
Mientras tanto aparece este 7Artisans 135mm f1.8 rondando los 700 euros y automáticamente surge la pregunta incómoda. No si es mejor. Probablemente no lo sea. No si enfoca igual. Seguramente tampoco.
La pregunta real es otra: cuánta gente necesita realmente el 100% de un Plena de más de 2.000 euros cuando quizá puede conseguir una experiencia bastante convincente gastando muchísimo menos.
Y sospecho que ahí es exactamente donde objetivos como este empiezan a resultar bastante peligrosos para algunos fabricantes.
Porque aunque el autofocus no llegue al refinamiento de Nikon, las primeras impresiones hablan de un comportamiento correcto pero no milagroso, especialmente en AF-C o situaciones complicadas, para retrato pausado, sesiones controladas o fotografía menos frenética puede terminar siendo muchísimo más interesante de lo que algunos esperaban. Y sinceramente, por menos de 700 euros, cuesta no tener un poco de curiosidad.
Nikon Z 135mm f/1.8 S Plena
Nacido en los 80 y criado entre carretes y sarcasmo. Fotógrafo profesional y especialista en comunicación y marketing de contenidos. En 2020 lanzó Fujiadictos y en 2025 creó Full Frame Foto, un proyecto donde la fotografía se cuenta sin filtros y con la mala leche justa.