Tamron 17-70 f2.8: Review completa y opinión

por Pedro Gamo

El Tamron 17-70 f2.8 es un viejo conocido entre los usuarios de Sony E APS-C, ya que lleva un tiempo haciéndose querer —y también odiar, según para qué lo uses. Ahora aterriza en la montura Fujifilm X con la misma promesa: ser ese zoom todoterreno que lo mismo vale para retratar a tu gato que para salir de viaje sin ir cargado como un sherpa. Hablamos de un 26-105mm equivalente, con estabilizador de imagen y apertura constante f2.8. Vamos, lo que debería llevar de serie cualquier objetivo decente y versátil en 2025.

La verdad es que durante la prueba en profundidad del objetivo me lo he pasado en grande. Y no lo digo por hacer la pelota: es una focal que vale para todo y, lo que es más importante, vale para profesionales. Ese “casi pero no” que arrastra el Fujifilm XF 16-55 f2.8, Tamron lo resuelve sin dramas. A buen entendedor, pocas aperturas constantes bastan. Fujifilm, de verdad, toca revisión urgente de algunas ópticas.

Al final del artículo podréis ver muchas fotos que hemos realizado para la review en profundidad, así como nuestra opinión más sincera del producto, sus especificaciones, las alternativas y nuestra valoración final. Aviso: sin paños calientes.

Video análisis del Tamron 17-70 f2.8

Tabla de especifcaciones

Tipo de objetivo Zoom estándar
Formato APS-C (equiv. 26-105 mm)
Montura Fujifilm X, Sony E
Apertura máxima f/2.8
Apertura mínima f/16
Hojas del diafragma 9 (redondeadas)
Construcción óptica 16 elementos en 12 grupos
Distancia mínima de enfoque 0,19 m (17mm) / 0,39 m (70mm)
Magnificación máxima 0,2×
Estabilización Sí, VC (mecánica)
Motor de enfoque RXD (paso a paso)
Enfoque interno
Rosca de filtro 67 mm
Peso 525 g
Longitud 119,3 mm
Diámetro 74,6 mm
Sellado
Tamron 17-70mm f/2.8
Un zoom todoterreno para Sony APS-C con apertura constante f/2.8 y estabilizador. Ideal para foto, vídeo y salir con una sola óptica sin renunciar a calidad.

Análisis del diseño y características del Tamron 17-70 f2.8

Este Tamron viene bien armado en cuanto a óptica: 16 elementos en 12 grupos, con los clásicos cristales de baja dispersión, híbridos y moldeados, todos juntos en armonía para combatir aberraciones, flare y distorsión. El clásico cóctel óptico moderno que ya se da por hecho en cualquier objetivo que pase de los 500 euros.

Con sus 525 gramos, no es precisamente ligero, pero tampoco un ladrillo. Queda bien equilibrado en cuerpos como la X-T5 o una Sony A6600, aunque si lo montas en algo más pequeño —hola, X-S10— puede que el conjunto te quede un poco descompensado.

La apertura constante f2.8 es una bendición para quien hace vídeo o necesita fiabilidad en condiciones de luz complicadas. Además, el diafragma de 9 palas ayuda a que el bokeh no parezca un crimen contra la estética. Y sí, acepta filtros de rosca estándar de 67 mm, algo que siempre se agradece y no te obliga a vender un riñón para comprar adaptadores raros.

Sellado contra el polvo y humedad

Aquí viene la letra pequeña. El sellado contra inclemencias es… básico. Es decir, hay una junta de goma en la bayoneta para hacer el paripé, pero en las zonas móviles (zoom, enfoque) se pueden colar humedad y polvo como Pedro por su casa.

¿Te preocupa? Pues depende. Si eres de los que se esconden bajo el toldo en cuanto chispea, ni te enterarás. Pero si eres de los que disparan en Islandia o en bodas bajo tormenta, mejor vigila. Porque a la larga puede fastidiar tanto al objetivo como a la cámara. Y eso ya no se arregla con una gamuza.

Ergonomía y manejo del Tamron 17-70 f2.8

El tacto general es bueno. No premium, pero sí sólido. Los materiales no suenan a plástico barato, aunque está claro que no estamos en territorio Pro. El anillo de zoom está delante, lo cual descoloca si vienes de otras ópticas donde suele ir más pegado al cuerpo. El tacto del zoom es consistente, sin holguras.

El anillo de enfoque, en cambio, es pequeño y algo incómodo de manejar, especialmente si lo usas mucho y tienes manos grandes o una cámara compacta que lo tape medio. Con sus 525 gramos puede sentirse algo desequilibrado en cuerpos pequeños como la X-S10, pero nada que no se arregle con una correa decente o un grip.

Estabilizador de imagen VC

Lo llevamos diciendo años: el Fujifilm XF 16-55 necesita estabilizador. Sony, con su 16-55 G, tampoco lo ha puesto, y ya empieza a oler. Tamron, mientras tanto, mete estabilización mecánica en este 17-70 f2.8 y se saca un 10. Así de simple.

Durante la prueba hemos podido disparar a pulso a velocidades tan bajas como 1/2 segundo. Sí, 1/2 segundo. Y la imagen no era un borrón. El sistema de estabilización funciona muy bien, y la compensación real ronda los 3-4 pasos. No es marketing, es rendimiento.

Velocidad de enfoque del Tamron 17-70 f2.8

El motor elegido es un RXD, un peldaño por debajo del VXD que monta el Tamron 28-75 f2.8 G2. No es lo último de lo último, pero su rendimiento es más que aceptable.

Durante la prueba, montado sobre una Fujifilm X-S10, no hemos tenido problemas. El enfoque ha sido rápido, preciso y muy silencioso, algo fundamental para vídeo si no quieres escuchar el “clic clic” de tu lente colándose en el audio. La X-S10 no es la cámara con mejor enfoque del sistema, pero aun así el conjunto responde con solvencia.

¿Puntos débiles? Alguna situación puntual, como escenas con luz solar intensa que revientan el contraste. Ahí el autofoco puede volverse un poco errático. Pero nada que no veamos también en objetivos nativos de gama alta como los de Fujifilm X. En líneas generales, aprueba con nota.

Distancia mínima de enfoque

Aunque no es un objetivo macro, el Tamron 17-70 f2.8 permite acercarte bastante: 19 cm en 17mm y 39 cm en 70mm. El ratio de magnificación es 0.2x, o lo que es lo mismo: no vas a fotografiar hormigas, pero sí puedes sacar detalles con cierta gracia.

Gracias a esa distancia mínima y la apertura f2.8, se pueden hacer composiciones creativas separando el sujeto del fondo. No es un especialista, pero cumple. Si te gusta la fotografía de aproximación sin complicarte la vida, te vale.

Tamron 17-70mm f/2.8
Un zoom todoterreno para Sony APS-C con apertura constante f/2.8 y estabilizador. Ideal para foto, vídeo y salir con una sola óptica sin renunciar a calidad.

Análisis de calidad de imagen del Tamron 17-70 f2.8

Este objetivo es lo que se suele llamar un todoterreno. Una focal polivalente con la que puedes cubrir el 80% de situaciones sin cambiar de óptica. Eso sí, cuando se abarcan tantas focales, siempre hay sacrificios. Vamos a desmenuzarlo.

Nitidez a 17mm

La sorpresa ha sido positiva. A plena apertura (f2.8) ya rinde muy bien. El centro es nítido, con buen contraste, y los bordes no decepcionan. Para igualar centro y extremos, lo ideal es cerrar a f4. En ese punto el rendimiento es redondo.

Nitidez entre 24 y 50mm

Estas focales intermedias son, con diferencia, las más equilibradas. Incluso a f2.8, la imagen es homogénea en toda la superficie. Si eres muy purista, cierra a f4 y conseguirás un nivel de nitidez y contraste extraordinario.

Nitidez a 70mm

Aquí viene el punto flojo. A f2.8, tanto el centro como las esquinas pierden un poco de punch. No es catastrófico, pero sí se nota bajón respecto a otras focales. Cerrando a f4, mejora mucho. Pasa de “meh” a “wow”, pero claro, pierdes algo de desenfoque. Una pena que a plena apertura no esté a la altura del resto del rango.

Rendimiento y correcciones

Más allá de la nitidez pura, un objetivo se la juega en los pequeños detalles: esas imperfecciones ópticas que a veces se ven, a veces no, pero que siempre están ahí esperando fastidiarte la toma. Hablamos de aberraciones, flares, viñeteo y distorsión. Es decir, todo lo que diferencia a un zoom correcto de uno que realmente te puedes llevar a cualquier parte sin miedo a tener que arreglar medio RAW en el postprocesado.

El Tamron 17-70 f2.8 no pretende ser perfecto —y no lo es—, pero sí planta cara con bastante dignidad a defectos que otros de su categoría simplemente dejan pasar como si fueran inevitables. Vamos a repasarlos punto por punto.

Aberración cromática

Sí, aparece. Pequeñas franjas verdes o púrpuras en los bordes contrastados, especialmente a 17mm. No es exagerado, pero está ahí. Cerrando a f5.6 se reduce bastante, y con corrección en software se elimina fácilmente.

Flare y destellos fantasma

La construcción óptica ayuda a controlar los flares. Incluso en contraluces, el Tamron aguanta el tipo. No hay pérdida importante de contraste ni manchas de color que arruinen la imagen. Aquí, un aplauso.

Control del viñeteo

El viñeteo está, y se nota. A 17 y 70mm es más acusado: hasta 2-3 pasos de pérdida de luz en esquinas. En focales medias, ronda 1-2 pasos. Cerrando a f8 mejora, pero no desaparece del todo. Y aunque los perfiles de corrección digital ayudan, hay que recordar que eso implica pérdida de calidad en esas zonas. ISO 100 en el centro… ISO 800 en los bordes.

Distorsión geométrica

En 17mm, distorsión de barril bien visible. En 70mm, de cojín. En medio, más controlado. El “efecto bigote” también aparece, pero los perfiles de corrección lo salvan. Si haces arquitectura, esto no es lo tuyo. Para el resto, con perfil activado no molesta.

Bokeh del Tamron 17-70 f2.8

El bokeh es suave, bonito y sin distracciones extrañas… salvo cuando aparecen luces en los bordes. Ahí, los círculos se cortan de forma un poco fea. No es un desastre, pero si vas buscando desenfoques cremosos con luces de navidad, lo notarás. En el resto de situaciones, cumple bien.

Opinión del Tamron 17-70 f2.8

Probado a fondo con la Fujifilm X-S10 (y también disponible para Sony E), este Tamron me ha sorprendido. La calidad de imagen en el centro es muy alta. Las aberraciones y el flare están bien controlados. La distorsión, asumible. Y el estabilizador, brillante.

¿Pegas? La construcción no es de gama alta, no hay botones de control en el cuerpo (ni bloqueo de zoom, ni conmutadores, ni selector de enfoque), y en 70mm la nitidez flojea un poco a plena apertura.

Pero para los usuarios de Fujifilm, lo tenemos claro: es mejor opción que el XF 16-55 f2.8, tanto por estabilización como por versatilidad. En Sony, el debate es más reñido: el 16-55 G tiene mejor rendimiento general, pero no estabiliza.

Alternativas al Tamron 17-70 f2.8

Si el Tamron 17-70 f2.8 te hace ojitos pero aún estás valorando otras opciones, conviene repasar qué hay en el escaparate. En el ecosistema Fujifilm X, lo lógico es compararlo directamente con el XF 16-55 f2.8 Pro, que sigue vendiéndose como si fuera el santo grial pero lleva años pidiendo una renovación. Sí, tiene buena óptica y es rápido enfocando, pero el diseño ya huele a 2015 y lo del estabilizador sigue siendo ciencia ficción.

Otra opción dentro de la casa es el Fujinon XF 16-80 f4 WR: algo más largo en focal, con mejor sellado, pero con un paso menos de luz que a muchos les duele como una traición. Y si lo que buscas es algo más compacto y económico, el XF 18-55 f2.8-4 sigue siendo el clásico que nunca falla: estabilizado, bien construido y con una calidad óptica que, aunque ya no deslumbra, sigue sorprendiendo por el precio que tiene.

En el caso de Sony E APS-C, el panorama es algo más limitado, o directamente más desactualizado. El 16-55 f2.8 G es el competidor directo, con una calidad óptica sobresaliente y un enfoque excelente, pero sin estabilización y con un precio más alto. También está el Sigma 18-50 f2.8 DC DN, más barato, más ligero y sin estabilizador, pero también con un rendimiento óptico algo más modesto y un rango focal más corto.

Así que sí, alternativas hay. Pero pocas tan equilibradas como este Tamron. Y mucho menos por este precio.

Tamron 17-70mm f/2.8
Un zoom todoterreno para Sony APS-C con apertura constante f/2.8 y estabilizador. Ideal para foto, vídeo y salir con una sola óptica sin renunciar a calidad.

Nota final y valoración

Construcción - 8.8/10
Ergonomía - 9/10
Calidad - 9.6/10
Bokeh - 8.5/10
Distorsión - 8.5/10
Aberraciones cromáticas - 9.3/10
Flare - 9.3/10
Viñeteo - 8.7/10
Valor - 9.6/10

Resumen

Hasta ahora los usuarios de Sony E APS-C han estado disfrutando de uno de los mejores zoom del mercado. Pero es ahora que llega la versión para cámaras Fujifilm X sin espejo.

👍 Pros

  • Gran calidad de imagen a f2.8
  • Estabilizador de imagen
  • Una focal muy completa en APS-C
  • Sellado (aunque no del todo)

👎 Contras

  • Viñeteo visible
  • Distorsión algo acusada
  • Faltan controles en el objetivo
9/10
NOTA MEDIA

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