Sony FE 8-14mm F3.5 Fisheye G: Sony descubre el ojo de pez… 20 años después

por Pedro Gamo

Sony FE 8-14mm F3.5 Fisheye G. No, no es un error tipográfico ni alguien ha dejado caer el 14-24mm por las escaleras. Sony acaba de presentar su primer zoom ojo de pez para montura E y, de paso, su primer fisheye propio para formato completo en unos veinte años. Teniendo más de 70 objetivos E en catálogo, tiene cierto mérito encontrar todavía un cajón que quedaba por abrir.

Y lo ha abierto bastante a lo grande. El nuevo 8-14mm ofrece 180 grados de cobertura durante todo el recorrido, pero permite elegir entre dos formas bastante distintas de destrozar alegremente las líneas rectas: ojo de pez circular a 8mm y diagonal a 14mm. Todo ello con apertura constante F3.5, autofocus, 314 gramos de peso y un precio previsto en España de 1.700 euros. La diversión extrema, como casi todo últimamente, tampoco iba a salir barata.

De un círculo a llenar todo el fotograma

La gracia del Sony 8-14mm F3.5 G está precisamente en el zoom. A 8mm genera una imagen circular de 180 grados, con todo el círculo proyectado dentro del sensor. Según avanzamos hacia los 14mm, la imagen va ocupando progresivamente el fotograma hasta convertirse en un fisheye diagonal, también con esos 180 grados de cobertura.

No es una idea inédita. Canon tiene su RF 7-14mm F2.8-3.5 L Fisheye STM y Laowa ofrece el 8-15mm F2.8, aunque este último juega en la liga del enfoque manual. Sony entra después, sí, pero lo hace con uno de sus argumentos favoritos: reducir tamaño y peso hasta que el objetivo de la competencia empiece a parecer material de mudanza.

Porque este pequeño engendro mide solamente 63,1 x 82,8 mm y pesa 314 gramos. Además, tanto el zoom como el enfoque son internos, por lo que el tamaño del objetivo no cambia durante el uso.

180°
en todo el zoom
UN OBJETIVO · DOS FORMAS DE VERLO
Circular a 8 mm. Diagonal a 14 mm.
El zoom no cambia los 180 grados de cobertura, cambia cómo los mete dentro de la fotografía. A 8 mm tenemos el círculo completo; a 14 mm, el fisheye llena todo el fotograma.

Sony FE 8-14mm F3.5 Fisheye G: pequeño, pero no precisamente sencillo

Dentro encontramos 16 elementos distribuidos en 13 grupos, incluyendo tres elementos asféricos, cuatro ED y un elemento ED asférico. Una colección de cristales bastante seria para intentar mantener bajo control aberraciones cromáticas, reflejos y pérdida de rendimiento hacia los extremos, precisamente donde un ojo de pez suele empezar a enseñar sus miserias.

Sony promete además un buen rendimiento de esquina a esquina. Habrá que comprobarlo, porque pedir esquinas impecables a un objetivo que ve prácticamente hasta detrás de nuestras orejas tampoco es precisamente un encargo sencillo.

La distancia mínima de enfoque permanece en 15 centímetros durante todo el recorrido, con una ampliación máxima de 0,22x. El diafragma utiliza siete palas y mantiene una apertura máxima constante de F3.5.

8-14mm · F3.5 · 180° · 314 gramos

Sony FE 8-14mm F3.5 Fisheye G

El primer zoom fisheye de Sony permite pasar de un ojo de pez circular a 8 mm a uno diagonal a 14 mm, manteniendo una cobertura de 180 grados. AF con doble motor lineal, zoom interno y apenas 314 gramos. Raro, extremo y bastante poco razonable. Justo por eso tiene gracia.
Precio 1.699 €
Ver Sony FE 8-14mm F3.5 Fisheye G

Autofocus para 120 fps, porque aparentemente hacía falta

El enfoque automático utiliza dos motores lineales y es compatible con el seguimiento AF/AE de las cámaras Sony más rápidas. Incluida la A9 III disparando hasta 120 fotografías por segundo.

Puede parecer una prestación ligeramente absurda para un fisheye hasta que recordamos uno de sus terrenos naturales: skate, BMX, deportes extremos y escenas donde el fotógrafo suele encontrarse peligrosamente cerca de algo que se mueve bastante deprisa. Ahí, que el enfoque no se vaya a tomar café tiene su utilidad.

También encontramos botón personalizable, selector AF/MF, bloqueo del zoom y una función Focus Hold especialmente interesante para astrofotografía o producciones VR, donde interesa fijar el enfoque y olvidarse de él.

También quiere convertirse en una herramienta para vídeo y VR

Aquí está probablemente una de las razones por las que Sony ha decidido recuperar el ojo de pez dos décadas después. El 8-14mm no está pensado únicamente para producir fotografías en las que el horizonte parece haber sufrido un accidente.

Sony destaca un focus breathing muy reducido, además de compatibilidad con la compensación electrónica disponible en algunas de sus cámaras. También permite utilizar dos unidades para crear contenido VR estereoscópico o incluso tres objetivos en configuraciones destinadas a captura 360 grados.

El objetivo permite además trabajar con proyección equisólida o equidistante, ofreciendo diferentes representaciones de la escena. En JPEG puede gestionarse desde cámara y, trabajando con RAW, existe margen para decidir posteriormente cómo interpretar la corrección.

Hay también soporte para filtros traseros, porque colocar una rosca convencional delante de semejante cúpula habría requerido bastante imaginación. El parasol es desmontable y tendremos que retirarlo dependiendo de la focal utilizada para evitar que aparezca dentro del encuadre.

314 GRAMOS
Un fisheye extremo que, milagrosamente, no exige contratar un fisioterapeuta.
Sony ha metido un 8-14 mm F3.5, autofocus, zoom interno, enfoque interno y construcción sellada en apenas 314 gramos. Especializado y caro, sí. Pero al menos esta vez “especializado” no significa enorme.

Sellado y controles físicos de verdad

Pese a sus 314 gramos, Sony no ha convertido el objetivo en una carcasa vacía para presumir en la báscula. Cuenta con construcción resistente al polvo y la humedad, además de revestimiento de flúor en el elemento frontal para facilitar la limpieza.

También incorpora anillo físico de diafragma con posibilidad de funcionamiento con o sin clics. Algo especialmente útil en vídeo y que, por suerte, Sony sigue incorporando en muchos de sus objetivos G y G Master mientras otros fabricantes parecen debatirse entre poner botones o confiarlo absolutamente todo a una pantalla.

Montado sobre cámaras APS-C también puede utilizarse, aunque pierde evidentemente su modalidad circular. A partir de aproximadamente 10mm funciona como ojo de pez diagonal, aprovechando el recorte del sensor.

8-14mm · F3.5 · 180° · 314 gramos

Sony FE 8-14mm F3.5 Fisheye G

El primer zoom fisheye de Sony permite pasar de un ojo de pez circular a 8 mm a uno diagonal a 14 mm, manteniendo una cobertura de 180 grados. AF con doble motor lineal, zoom interno y apenas 314 gramos. Raro, extremo y bastante poco razonable. Justo por eso tiene gracia.
Precio 1.699 €
Ver Sony FE 8-14mm F3.5 Fisheye G

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