Pentax deja de fabricar sus actuales cámaras réflex de la serie K. Sí, leído así parece el epitafio que media industria llevaba años esperando escribir. Se acabó. Bajamos la persiana. El último que salga que apague el pentaprisma. Solo que Ricoh ha decidido fastidiar un poco el funeral: la compañía confirma que ya trabaja en una nueva generación de cámaras DSLR con montura K.
Y aquí empieza lo interesante. Porque Pentax no anuncia una mirrorless, no habla de abandonar el espejo ni parece especialmente preocupada por llegar veinte años tarde a la fiesta de las cámaras sin espejo. Su intención es exactamente la contraria: aprovechar más de medio siglo de montura K para desarrollar unas nuevas réflex digitales basadas, según sus propias palabras, en «un concepto completamente nuevo». Qué significa eso es, de momento, uno de esos pequeños detalles que convenientemente se han olvidado de explicar.
Se termina la actual generación Pentax K
Ricoh Imaging ha confirmado oficialmente que dejará de producir las cámaras réflex digitales que forman la actual serie K. Era una decisión que difícilmente podía pillar a nadie mirando hacia otro lado.
La Pentax KF, último modelo APS-C que permanecía en catálogo, fue retirada durante este año. Y recientemente le llegó el turno a la Pentax K-1 Mark II, la veterana full frame que llevaba años sobreviviendo en un mercado donde prácticamente todos sus rivales habían abandonado ya el espejo.
Así termina una etapa que comenzó en 2003 con la Pentax *ist D y que dejó cámaras bastante más importantes de lo que las cifras actuales de mercado podrían hacer pensar. La K100D incorporó en 2006 estabilización mediante desplazamiento del sensor y en 2016 llegó la Pentax K-1, primera réflex digital full frame de la compañía.
Veintitrés años después de aquella *ist D, Pentax cierra esta generación. Pero no la réflex.
No mata la réflex.
Pentax no quiere fabricar una mirrorless. Quiere reinventar la réflex
Esta es la parte que cambia completamente la noticia. Ricoh asegura que continuará explorando esa forma de fotografiar que considera propia de las cámaras SLR y confirma el desarrollo de una nueva serie de réflex digitales utilizando la montura K.
No sabemos cuántas cámaras serán, cuándo llegarán ni qué demonios significa exactamente eso de un «concepto completamente nuevo». Ricoh únicamente advierte de que su desarrollo llevará tiempo y que irá ofreciendo información conforme avance el proyecto.
Así que quien espere una Pentax K-1 Mark III dentro de tres meses puede ir preparando una silla cómoda. Pero la declaración de intenciones resulta bastante más interesante que una simple actualización de producto. Ricoh no parece querer sustituir las actuales K por otras DSLR convencionales con más megapíxeles, un procesador nuevo y la correspondiente pegatina tecnológica. Está hablando expresamente de replantear qué debería ser una réflex digital hoy.
Ricoh GR IV
¿Qué puede ofrecer hoy una réflex que no tenga una mirrorless?
Esa es precisamente la pregunta que Pentax lleva tiempo intentando responder.
El mercado ya decidió hace años hacia dónde quería caminar. Sony apostó por las mirrorless desde el principio, mientras Canon y Nikon acabaron trasladando prácticamente todo su desarrollo hacia los sistemas EOS R y Nikon Z. Fujifilm, Panasonic, OM System y compañía tampoco parecen tener una crisis existencial porque sus cámaras carezcan de espejo.
Pentax se ha quedado prácticamente sola defendiendo el visor óptico. Y quizá ahí esté precisamente su oportunidad.
Competir frontalmente contra Sony, Canon o Nikon fabricando otra mirrorless sería una empresa bastante cercana al masoquismo industrial. En cambio, convertirse en el fabricante que mantiene viva y evoluciona la experiencia réflex sí puede darle una identidad que ahora mismo pocas marcas tienen.
Ricoh ya explicaba anteriormente que sus ingenieros estaban estudiando qué tendría que ofrecer una DSLR para resultar atractiva también a fotógrafos jóvenes. No simplemente conservar a quienes poseen diez objetivos K desde 1997, sino conseguir que alguien que nunca ha utilizado una réflex quiera hacerlo.
La montura K seguirá siendo parte del futuro de Pentax
Hay otro detalle importante en el comunicado: la montura K continúa.
Ricoh habla expresamente de aprovechar el legado construido durante más de medio siglo para desarrollar esta nueva familia. Eso significa que el enorme parque de ópticas Pentax K sigue formando parte de la ecuación y, sobre todo, que la compañía no está planteando empezar desde cero con una nueva montura.
Para los usuarios actuales es probablemente la mejor noticia de todo el anuncio.
Porque retirar la K-1 Mark II y la KF sin explicar nada habría convertido el catálogo Pentax en una especie de museo con objetivos intercambiables. Confirmar una nueva generación significa que todavía existe una hoja de ruta, aunque ahora mismo esté escrita con una cantidad bastante generosa de tinta invisible.
Matar Pentax K para intentar salvar Pentax
Lo fácil sería interpretar este anuncio como otra señal de la decadencia de las réflex. Y técnicamente lo es: Pentax deja de fabricar toda su actual gama DSLR. Eso no necesita maquillaje.
Pero quedarse ahí sería perderse lo realmente peculiar de la decisión.
Mientras prácticamente toda la industria intenta construir cámaras cada vez más parecidas entre sí —visor electrónico, reconocimiento mediante IA, ráfagas y especificaciones de vídeo capaces de provocar urticaria a quien solo quería hacer una foto—, Ricoh parece preguntarse si todavía existe espacio para una cámara cuyo principal argumento sea simplemente disfrutar haciendo fotografías.
Puede salir maravillosamente bien. Puede convertirse en un producto minoritario. O podemos estar hablando dentro de tres años de aquella misteriosa réflex que Pentax prometió y nunca terminó llegando.
Por ahora solo hay una certeza: la actual generación Pentax K ha terminado, pero Pentax no ha terminado con las réflex.
Y teniendo en cuenta que llevamos aproximadamente una década escuchando que el espejo está muerto, hay que reconocerle una cosa a Pentax: para ser un cadáver, se resiste bastante a quedarse quieto.
Ricoh GR IV
Nacido en los 80 y criado entre carretes y sarcasmo. Fotógrafo profesional y especialista en comunicación y marketing de contenidos. En 2020 lanzó Fujiadictos y en 2025 creó Full Frame Foto, un proyecto donde la fotografía se cuenta sin filtros y con la mala leche justa.
1 comentario
Hola, se me ocurren 3 ideas que justificarían esta noticia.
Primera, que sencillamente hagan una sin espejo manteniendo la longitud de brida. Tan fácil como eso. Ya está más que demostrado que ni los objetivos son más ligeros ni pequeños por más que sean para sin espejo. Al reves, la física es la física y es necesaria una distancia mínima que ya estaba en las cámaras dede carrete. Los nuevos objetivos de todos las marcas son más largos que los homólogos si comparamos equivalencias ópticas.
Segunda, con una innovación técnica, que podría ser que el espejo secundario, el que se dedica al enfoque en todas las réflex autofocus, fuese a la vez una pantalla; con acabado espejo que refleje la luz hacia los sensores de enfoque en la base de la cámara cuando está desplegado y se encienda cuando esté replegado pegado a la pantalla de enfoque, de tal modo, que se podría utilizar como una sin espejo mirando por el visor, con todas las bondades y ventajas de éstas: enfoque con seguimiento, simulación de exposición, etc., o seguir usándola como una réflez convencional.
Y la tercera, como locura (no lo creo pero sí que sería una revolución absoluta) que fuese híbrida: química/digital. Que se le pueda poner carretes y detrás de donde queda la película, haya un sensor: que si ponemos un carrete… el sensor quede tapado con alguna plaquita deslizable desde dentro y retrasado un par de mm. y si no ponemos carrete, la plaquita se desliza para dejar a la vista el sensor que se avanzaría ese par de mm. para estar con la longitud de brida correcta.
O la más factible, colocar el sensor en donde va la pantalla de enfoque trabajando con obturador electrónico. Eso tendría el problema de que no habría visión óptica por el visor, pero acertaríamos todas las fotos que haríamos con el carrete gracias a que con la simulación de exposición. Es más, la cámara, por los contactos con el carrete, podría simular cómo quedarían las fotos de esas películas colocadas. Y si la queremos utilizar como sin espejo… pues tal cual.