Nikon acaba de presentar la Nikon Z5IIC, una cámara Full Frame de 24,5 megapíxeles que, explicada deprisa y corriendo, podría resumirse como una Z5II a la que alguien ha decidido quitarle el visor. Y sí, técnicamente es bastante eso. Pero quedarse ahí sería perderse la parte interesante.
Porque Nikon no ha eliminado precisamente una pieza que los fotógrafos tradicionales consideremos decorativa. Ha quitado uno de esos elementos que durante décadas parecían formar parte de la definición misma de una cámara. Y lo ha hecho mientras conserva estabilizador en el cuerpo, obturador mecánico, ráfagas de hasta 30 fps, un sistema AF muy serio y grabación interna N-RAW. Así que no estamos ante una cámara mutilada al tuntún para ahorrar cuatro duros. Hay una idea detrás. Y seguramente más importante que la propia cámara.
Una Nikon Z5II a la que le han quitado el visor
La base resulta bastante conocida. Tenemos un sensor CMOS FX de 24,5 megapíxeles acompañado por el procesador EXPEED 7, estabilización de cinco ejes en el cuerpo de hasta 7,5 pasos en el centro, sensibilidad ISO 100-64.000, obturador mecánico y electrónico y velocidades de hasta 1/8000 s. En ráfaga puede alcanzar los 30 fps mediante obturador electrónico, aunque en ese modo tendremos que conformarnos con JPEG.
También conserva buena parte del sistema de enfoque de las Nikon Z actuales: 273 puntos en AF de punto único, seguimiento 3D y reconocimiento de personas, animales y vehículos. Y aquí Nikon ha decidido añadir una de esas especificaciones que consiguen que tengas que leer dos veces la nota de prensa para comprobar que no te has despistado: la Nikon Z5IIC reconoce peces.
Sí, peces. Nikon ha incorporado detección específica de vida acuática. Probablemente no sea la característica que provoque colas delante de las tiendas, pero tiene bastante más lógica de la que suena inicialmente: bajo el agua el visor pierde buena parte de su utilidad y la pantalla pasa a ser la protagonista. También servirá para acuarios, estanques y para descubrir que, efectivamente, hemos llegado al punto en el que una cámara distingue un pez mientras algunos humanos todavía enfocan la pared del fondo.
El visor desaparece, pero Nikon no ha vaciado la cámara
La ausencia del visor permite rebajar la altura del cuerpo hasta los 80,5 mm y dejar el peso en unos 538 gramos sin batería ni tarjeta, 620 gramos lista para trabajar. No es precisamente una compacta para guardar en el bolsillo del pantalón —conviene mantener cierta relación con la realidad—, pero sí resulta bastante más baja y ligera que una Z5II.
Lo importante es todo lo que Nikon no ha sacrificado. Sigue habiendo una empuñadura considerable, dos diales de control, estabilización en el sensor, obturador mecánico, zapata para flash, entrada de micrófono, salida de auriculares, USB-C y una batería EN-EL15c. La reducción pasa fundamentalmente por eliminar el visor, bajar la resolución de la pantalla trasera y quedarse con una única ranura SD UHS-II.
Y ahí está probablemente el criterio que define esta cámara. Nikon no ha intentado fabricar la Full Frame más diminuta del planeta a costa de convertirla en una pastilla de jabón con montura Z. Sigue teniendo aspecto y controles de cámara. Simplemente presupone que hay usuarios que prefieren componer siempre utilizando una pantalla.
Nikon Z5IIC
Pantalla, recetas y modos de escena: aquí está el público de la Nikon Z5IIC
La pantalla es táctil, completamente articulada, mide 3,2 pulgadas y tiene aproximadamente 1,04 millones de puntos. Al no existir visor, evidentemente pasa a convertirse en el centro de absolutamente todo. Y alrededor de ella Nikon ha construido buena parte del discurso de la Z5IIC.
Hay modos de escena para retrato, paisaje, deportes, mascotas, gastronomía o fotografía nocturna; recetas de imagen descargables desde Nikon Imaging Cloud; diferentes Picture Control; efecto de grano y transferencia automática mediante SnapBridge. Dicho de otra manera: Nikon quiere acercarse a quien está acostumbrado a elegir un aspecto, tocar una pantalla, hacer una foto y compartirla sin celebrar previamente una reunión del comité técnico de fotografía.
Y esto puede provocar urticaria entre quienes consideran que aprender fotografía exige sufrir un mínimo reglamentario. Pero comercialmente tiene bastante sentido. El usuario que lleva quince años utilizando cámaras probablemente tenga una opinión muy clara sobre vivir sin visor. Quien ha hecho prácticamente todas las fotografías de su vida mirando la pantalla de un smartphone quizá se pregunte para qué demonios sirve ese agujero de la parte superior.
También es una cámara de vídeo bastante más completa de lo esperado
Aquí Nikon tampoco se ha limitado a poner un botón rojo y escribir “creadores” en la publicidad. La Z5IIC puede grabar 4K hasta 30p utilizando todo el ancho del sensor y alcanzar 4K/60p aplicando un recorte DX. También dispone de Full HD hasta 120p, N-Log, HLG y grabación interna N-RAW de 12 bits hasta 4K/30p.
Además incorpora entrada de micrófono y salida de auriculares, pantalla articulada, luz indicadora de grabación y un modo específico para mostrar productos a cámara, haciendo que el enfoque pueda pasar del presentador al objeto situado delante. Nada revolucionario por separado, pero el conjunto deja bastante claro que Nikon quiere una híbrida asequible y no únicamente una cámara fotográfica sin visor.
De hecho, esa mezcla es seguramente una de las partes más interesantes de la Z5IIC. No parece intentar convertirse en una cámara de cine en miniatura ni abandonar la fotografía para perseguir al creador de contenido de turno. Mantiene suficientes controles y funciones fotográficas como para seguir siendo reconociblemente una Nikon Z.
La Nikon Z5IIC deja una pregunta en el aire
La discusión fácil será decidir si una cámara Full Frame sin visor tiene sentido. Para algunos fotógrafos la respuesta será un no inmediato. Fotografía deportiva, seguimiento de sujetos, focales largas, exteriores con mucha luz… hay situaciones donde un buen visor electrónico continúa siendo tremendamente útil. Y quien lo necesite ya tiene la Z5II. No hace falta organizar una manifestación delante de la sede de Nikon.
La cuestión interesante es otra: ¿cuántos compradores nuevos consideran realmente imprescindible un visor? Porque quizá llevemos años diseñando cámaras alrededor de hábitos pertenecientes a quienes ya somos fotógrafos, mientras la siguiente generación llega con unos hábitos completamente diferentes.
La Nikon Z5IIC no reinventa absolutamente nada. Es, en buena medida, tecnología conocida dentro de un cuerpo diferente y con alguna función nueva. Pero sí representa una decisión bastante clara: Nikon cree que existe espacio para una Full Frame relativamente asequible, estabilizada, con buenos controles y prestaciones híbridas, pero sin visor. Y si resulta que tienen razón, lo verdaderamente interesante no será esta Z5IIC. Será comprobar cuántas cámaras empiezan a perderlo después.
Nikon Z5IIC
Nacido en los 80 y criado entre carretes y sarcasmo. Fotógrafo profesional y especialista en comunicación y marketing de contenidos. En 2020 lanzó Fujiadictos y en 2025 creó Full Frame Foto, un proyecto donde la fotografía se cuenta sin filtros y con la mala leche justa.
1 comentario
Creo que cámaras como ésta, la Lumix S9 y algunas otras con este concepto, se compran por motivos emocionales más que de necesidades específicas.
Y creo que son una compra de estatus social frente a la utilización del móvil, con la excusa técnica: mejor sensor, mejor ISO, etc.
Creo que un visor es tan importante en la dinámica fotográfica, para poder sumergirte en la escena y tomar decisiones a nivel de composición, que no creo que ningún buen profesional o aficionado avanzado esté dispuesto a perderlo.
¿Se puede encuadrar desde la pantalla? Claro, por supuesto, incluso hacer grandes fotos.
Pero eso no quiere decir que el visor sobre. El visor es la mejor herramienta para componer una imagen, apreciar todos los elementos que aparecen en tu encuadre, valorar los pesos visuales, apoyarte bien en las lineas, etc.
Y es lo mejor porque es lo único que ves, tu encuadre, con la mayor magnitud posible. Sin nada alrededor de tu encuadre que te desoriente o influya.
Creo que Nikon ha hecho un buen movimiento buscando este nicho de gente, con capacidad económica, que seguramente no sepan apenas de fotografía, pero quieran lucir con su cámaras.